martes, 11 de octubre de 2016

¡MALDITA SEA!

Hoy estoy como una perra en celo y me encuentro en una ciudad sin amigos para poder calmar estas putas ganas que tengo de ser culiada.

No puedo quejarme de la habitación que me han dado, da justo a la calle y el registro de la ciudad es realmente hermoso. Paso los canales y realmente no hay nada que merezca mi atención, más bien me enciende más estos deseos.

Pienso que debería salir y hacerlo con el primer extraño que me apetezca, pero temo devorar por el primer pito que sienta cerca.

Ingreso a mi página favorita de porno, he decidido que hoy realizare un viaje de expedición al interior de mi concha.

El sólo abrir la página y ver pequeñas imágenes de los vídeos, pollas, culos, tetas, bocas, siento mi corazón acelerarse y mi humanidad comienza a contraerse mientras siento como me humedezco.

No puedo evitar enviar mis dedos a la boca para luego sobarlos en mi conchita rosada, me siento en el escritorio y me he quitado mis bragas, tan solo me dejo mi pequeña bata que todo lo deja a la vista.

El vídeo que elijo es de una chica provocativa que realiza un baile para mí, está completamente desnuda, veo su conchita la cual abre cual especialista y torturadora, su culo redondo cómo lo mueve, mmm y me deja ver su pequeño hoyo. 

Cómo quisiera estar con ella para meterle mi lengua en esa conchita rosada y mis dedos por su culito.

Me mira provocativamente y como quien va a realizar una maldad trae consigo un vibrador que introduce lentamente por su cavidad, yo saco de mi bolso un hotGvire que he comprado en el aeropuerto. 

Me lo pongo entre mis dedos, estoy temblando, lo que veo me tiene a mil, quisiera besar esas grandes tetas, chuparlas y dejarlas por un buen rato dentro de mi boca.

No puede dejar de verla, mientras me introduzco los dedos, estoy súper excitada, el vibrador ha pasado la primera prueba, me tiene a mil, entro y saco mis dedos, mi gallo esta durito, a la vez que observo el de la joven, como se ve de rico y jugoso, estoy mojada, siento que sale y sale liquido de mi cueva, pero no puedo parar, los movimientos se tornan similares, es como si pensáramos llegar juntas, gimo, grito, me toco fuertemente mis tetas, no puedo soportar lo que siento y veo.

Qué coño tan delicioso, y mientras me venía, sólo puede aumentar la intensidad de mi orgasmo cuando vi que de su concha salir un chorro gigante, mientras gritaba satisfecha.

Esa chica la hice mía esta noche y con ella calmé esas ganas sin freno que tenia.


¿Y tú estarás cerca para mañana?