miércoles, 22 de febrero de 2012

LA CLASE CON MI PROFESOR

Acostada en mi cama me encontraba ayer cuando llegaste, el calor fue el culpable de que me quitara mi jean, y que tan sólo me cubriera con mi camiseta blanca que dejaba fácilmente a la vista mis pezones y mi pequeño panty.

Jamás imaginé que entrarías sin avisar, sabía que nuestro encuentro hoy sería especial, pero no tenía claro el tema a estudiar.

Me levante algo sorprendida al verte ingresar con una copa de agua con hielo. Suavemente me despojaste dejando mi cuerpo totalmente al descubierto. Me pediste que me acostara y me colocara de espalda.

Obedecí acomodando mi cabellera negra hacia un lado, sentí tus manos grandes sobre mi espalda mientras que lentamente tocaban mis nalgas, sentí tus labios y tu lengua recorrer cada poro de mi cuerpo, estaba allí, sintiéndome tan tuya, que tan sólo quería sentir, no pensaba en el peligro que corríamos.

Inesperadamente, me encontraba con las piernas abiertas dejando a la vista mi hoyo negro y parte de mi coño. Fue en un instante que sentí como el frio invadía mi culo al pasar tu delicadamente un trozo de hielo entre mi raja, mmm, no podía moverme, mi cuerpo no me obedecía, quería más…

El hielo se derretía ante el masaje y tu boca chupaba bebiendo mis manjares. 

Estaba allí, totalmente dominada, accendiendo a cada deseo que querías.

Me pides girar deseas comerte mi coño, mientras tocabas con cada una de tus manos mis tetas paraditas, ganosas por ser manoseadas. Escuchaba el sonido de tus labios chupando mi vulva, introducían tu dedo en mi cueva y lo lamias mmm, pasabas una y otra vez tu lengua en mi gallito, me corrí no puede aguantar…

Subiste tus labios hacia los míos y en medio de un apasionado beso, tu verga se introdujo en mi coño, subiste mis piernas hacia tus hombros, entraba y salía tu sexo del mío. Doblaste mis pies quedando las rodillas sobre mis pechos quería tu boca, sentía  tu chimbo dentro tan adentro que no podía parar, quiero más te lo dije una y otra vez.

Me bajaste mi pierna derecha mientras la izquierda seguía doblada contra el pecho mientras tu cuerpo seguía encima del mío, entras arrasando mi cordura.

Quería chupártela y te lo dije susurrándote, “déjame me la meto en mi boca”, te acostaste boca arriba dejando tu mástil en mis manos, en mi boca. Me arrodille y comencé a saborear lentamente mi manjar, mmmm.

Me subí he introduje tu verga en mi coño, tus manos en mis nalgas indicaban la velocidad de los movimientos, mis seños al aire imploraban tu atención, tus manos los apretaban fuertemente.

“voy por mi culito” dijiste de forma autoritaria, para lo cual me pusiste en cuatro y suavemente tu verga en mi hoyito ya se encontraba, tus manos golpeaban mis nalgas y masajeaban mi cadera, mi tatuaje. Me encantas perra divina me decía.

Mientras me culiabas separabas mis nalgas con tus manos quería ver como tu verga rajaba mi hoyito, “perra rica” “mi puta” decías mientras halabas mi cabello contra ti con fuerza.

Me volteaste rápidamente y regaste sobre mi cuerpo tu leche, el reconocimiento a mi buena labor.

Aquí estoy nuevamente en mi cama, esperándote para estudiar otro tema en el día de hoy

A MI ETERNO AMOR

Eterno amor, amigo del camino, cómplice de mis deseos, amante de mi cuerpo.

De ti hoy quiero saber, pues aunque no te dirija la palabra, ellas a tu encuentro cada segundo de mi vida te buscan.

Mi cuerpo sigue reclamando el tuyo, mis manos terminan la tarea que dejaste abandonada.

Cuánta pasión vivida, orgasmos logrados, sueños por cumplir acompañan nuestros nombres.

Recuerdo esa noche loca vivida en nuestra habitación 417, los momentos de pasión en el coche, las calles de Madrid testigos de  nuestra lujuria, nuestras largas conversaciones que terminaban con humedades y orgasmos.

Quiero tener tu cuerpo desnudo una y otra vez,  recorrer con mi boca cada poro de tu humanidad. Introducirme tu falo por cada uno de mis orificios, deseo que me consumas y me quemes, que me derrames el néctar de la vida, que me hagas sentir tu mujer, tu puta, tu perra una vez más hasta la eternidad.

Tu me inspiras..

MALDIGO....

Maldigo esta distancia y los días que siguen pasando y acentúan tu partida.
No nos dijimos adiós, pero nuestros cuerpos en silencio han quedado.

Murmuro a mi cuerpo que corrompe mis pensamientos, y como el vaivén de nuestros movimientos, retoma control en mí.

Vuelves a mí una y otra vez, para violarme, me tomas y posees a tu capricho.

Tan sólo recibo tu misiva retornándome pasajes de nuestras vidas.

“Mi pantera, créeme si te digo que yo pienso mucho en ti: tanta confesión, complicidad y placer es imposible de olvidar; eres como mi alter ego, mi molde, mi muelle de descargas. Echo en falta tu olor y tu calor, tu voz, tu sexo”.

Me cago en todo. Hp mi memoria que rebusca y encuentra saciar mis deseos ante tanta lujuria vivida.

Una y otra vez termino sobre la cama buscando encontrarte en mis adentros, humedezco mi coño esperando a que ingreses, como llamando a los feligreses ante la misa del domingo.

Ven aquí, compañero de pecado, deja tus penas y dolores en mis entrañas, deposita en mí tu leche, que sedienta mi cuerpo te aclama.

Ven y toca mi instrumento como sólo tú logras hacerlo, no hay músico que interprete las notas de mis partituras con mis deseos.

Deja que otros se ocupen del tiempo y la distancia, de los vaivenes de la vida y sólo permíteme convertirme una vez más en tu dama de compañía.

¡SOY TU PERRA!

Ring, Ring, …

Ella: Hola…

El: “¿Dónde estás mi perrita rica?, que rico ponerte en cuatro y meter todo esto por tu culo, mi chimba divina, quiero hacerte llegar de placer y luego chuparte esa coña preciosa, comérmelo todo…”

Ella: “Estoy aquí en la cama esperando por ti, como buena perra, como tu puta ardiente. Mi chimbita esta húmeda sólo para ti, mmm como haces que me excite, mira como me meto mis deditos en tu coño, mmm cógeme, métemelo todo, rompe tu casita, métemelo duro…”

El: Mi perra arrecha, mira como me lo haces parar, te quiero culear bien rico y meterte mi pene duro y grueso por tu chimba divina y caliente. Deseo derramar mi leche en tus tetas y que me lo chupes bien rico como cuando estuvimos en la piscina a media noche, uuuffff que arrechera.
¿Lo recuerdas, mi perra hp?

Ella: mmm, como olvidarlo. Estábamos comiéndonos a besos cerca de la piscina y poco a poco me despojaste de mi vestido, dejando mi cuerpo completamente desnudo acompañándome sólo mis altos tacones. mmm

El: Perra puta y ardiente, me encanta sentir como tu chimbita se humedece y excita con mis caricias y besos

Ella: Me excitas, me encantas, me encantó cómo, a la fuerza, me levantaste los pies, me fascina sentir que no tienen límite ni freno tus deseos

El: Si vieras como tengo mi chimbo en este momento, duro y grueso mi perra preciosa. Me excitas puta cachonda divina

Ella: quiero que me lo metas, quiero que me llenes de leche. Ay recuerdo como me lo metes, me fascinas. Eres tu quien me pone a mil. Me haces mojar. Me tienes adicta a tu sexo.

El: Uuuuffff hp, perra, malparida arrecha me encantan tus palabras, quisiera en este momento clavarte con mi pene por tu culo y chimbita mojada. Mi perra malparida, me fascina cuando me hablas sucio puta divina

Ella: mmm, soy tu perra, tu puta,la malparida q le gusta q la claves,que se lo metas, que te corras en ella

El: uuufff, me tienes ardiendo de deseos, quiero venirme en tu boca y llenar todo tu cuerpo con mi leche.

Ella: Mmmm, Yo me lo metería en mi boca, te pasaría mi lengüita, te diría que me encanta y desde arriba podrías ver mi culo mientras te lo chupo. Con mis dedos tocaría mi coño húmedo. Te acostaría y me sentaría encima de tu verga, quiero que me lo metas, que me toques las tetas, que me las chupes. Tócame el culo mientras me meto tu chimbo por mi coño

El: uuuff; Perra hp me tienes volando y deseándote, eres una puta arrecha y me tienes excitado.

Ella: Tócamelo, siénteme, soy tu malparida, la perra q quiere chimbo a toda hora, quien te desea y masturba por ti. La que quiere que le des por el culo.

El: ¿Te estas masturbando perra divina?

Ella: mmm, tengo mis dedos húmedos, explorando mi coño, quiero que me lo metas rico, mmm, esto mojada… mis dedos están emparamados, no puedo parar. Me encanta mmmm

El: Te lo quiero meter hasta con las guevas

Ella: métemelo todo, rómpeme hp rómpeme

El: perra hp mira cómo sale tu leche, tómala….

Ella: Mmmm, ahhh hp. Me encanta.

El: perra divina me encantas, te llamo más tarde.

Ella: me fascinas.mmm


VISITA A LA CAJA DE PANDORA

Aun sonrió a solas, mientras la piel de mi rostro se enrojece.

Quiero llenar nuestra historia con experiencia como la que vivimos ayer, ver tu cara segura ante la vista de personas desconocidas, nuestros cuerpos despojados completamente desnudos

Cierro mis ojos por un instante al sentir mi conchita húmeda, tengo ganas de tu sexo,  los recuerdos asaltan mis  pensamientos y violan la tranquilidad de esta mañana.

Mmm, recuerdo los cuerpos, poco iluminados, de la pareja que se encontraba al rincón de la sala, ella en cuatro sobre la poltrona dejando ver sus grandes y redondos senos, su culo apretadito anhelando ser tomado, solicitud a la que su acompañante respondió, metiéndole toda su chimbo. Mmm… te decía al oído, ¡como quero sentirlo! me introdujiste uno, dos dedos en mi conchita, mientras observábamos allí parados el vaivén de los cuerpos, la erección de tu pistón y mis chorros ante tanto cachondeo.

A nuestro lado esas dos bellas mujeres dándose placer entre ellas, ver ese coño rosado, caliente y húmedo mientras su compañera de gran culo le pasaba su lengua mmmm, le chupaba su gallito. Sentía cómo las mirabas, querías meterle tu coño.

No sabias donde mirar, tanto sexo en tan pequeño espacio. Frente  a nosotros en la silla un trio, sin límites entre ellos. Ella chupando la pija de uno mientras el otro la penetraba y golpeaba sus pechos. La tomaron del pelo y la pusieron sobre uno de ellos, mientras este la penetraba con fuerza su conchita, el otro la culiaba. Sus cuerpos me excitaban.

Allí estaba, cachonda y ganosa, tú detrás de mí, tocando mis tetas y mi conchita. Podía sentir tu polla dura y no pude resistirme.

Me arrodillé y suavemente en mi boca tu pene introduje, ¡mmm como está de grande y dura! sentía el ardor de pasión en la sala, cuerpos sudados, gemidos, gritos de éxtasis, invadían mis oídos, mmm.

Allí estaba, acurrucada chupando tu pija y dándome placer con mis dedos, pero no pude rechazar esa lengua mojada que me ofrecía nuestra compañera de lado. Mmm deje que habitara en mí, que explorará cada pared y rincón de mi coño.

Me excitaba aun más, al intentar ver el cuadro visto desde arriba, me imaginaba ¿cómo me veías desde arriba?. Yo chupándote tu verga acurrucada mientras esa bella chica lamia mi coño y dejaba al descubierto frente a ti esas tetas paraditas pidiendo ser apretadas. Su vulva necesitaba ser una vez más explorada y así lo entendió su compañera quien le introdujo su vibrador.

Te vi, y entendiste que solicitaba tu presencia, había que ayudarles ante la falta de un hombre, queremos tu chimbo, todo, así duro y grande.

Te acostaste mientras me indicaste que me sentara introduciéndome tu pilón, mmm, mientras mi compañera se sentaba entre tu cara para poder ser accedida con tu lengua, quede cara a cara con ella y no pudimos evitar comernos a besos, mientras nos tocábamos mutuamente nuestras tetas. Pero querías más y con tus manos tocabas la chimbita de la morena, buscando su culo, deseabas metérselo, mmm.

Pusiste en cuatro a la morena introduciéndole tu verga por su huequito, no sin antes besarla una y otra vez, como quien adora lo que sabe se va a comer.

Mmm, gemía ella ante la penetración de sus nalgas, mi compañera y yo mientras tanto nos comíamos ante tus ojos desenfrenadamente.

¡Quiero chulearte mi perra bandida! me dijiste, sentía cómo lograba el orgasmo al sentirme tan deseada, acostada abrí y levante mis de piernas, lo metiste fuerte y lentamente, el vaivén hizo que eyacularas mientras brotaba en mi fuente de placer.

Quiero volver nuevamente, me llevas?