Hoy es un día normal, y por lo tanto tu imagen recorre mi mente y mi cuerpo responde ante el estímulo. No puedo evitar sentirme caliente, cachonda, ganosa o hambrienta, en todo caso si estuvieras a mi lado, lo único claro es que no estarías vestido.
Aquí estoy en ropa íntima, sé que debo terminar de vestirme,
la reunión por zoom inicia en pocos minutos, pero no puedo, estoy mojada y mis
dedos traviesos quieren hacer de las suyas.
Me siento sobre la cama y suavemente mis dedos corren mi
panty dejando ver de manera sutil mi vulva, sé que brilla y tal vez, podría
observarse el latir de las ganas, es imposible evitar que mis dedos empiecen a
tocar suavemente mis labios y haciendo pequeños amagues de entrar a la cueva del
deseo.
Comienzo a moverme, sabes que es imposible para mi cuando
estoy excitada quedarme quieta. Estoy recostada, con mis dedos adentro, en un
entrar y salir, mis pezones paraditos quieren ver la superficie, y empiezan
a ponersen duros.
No puedo, juro que no puedo evitar empezar a tocarlos, piensa que por piedad o por traviesa.
Cómo me gusta, con una mano toco mis tetas y con
la otra mi conchita, qué rico, quiero tenerte encima, lamer tu pistón o mejor
obligarte a entrarlo de inmediato.
Mmm, no puedo parar, pienso en tu verga dura, en tus manos
como tocan mi culo, tu boca como se come mis tetas. Meto mis dedos, estoy
mojada, caliente, esta chimbita quiere acción.
Sigo..., no puedo parar, pienso en tu verga. Qué excitada estoy, no puedo parar, mi cuerpo se retuerce, siento que voy a llegar, mi rostro se estremece, entran y salen mojados mis dedos, mi respiración se acorta, ay, quiero tu lengua adentro de mí, me encantas, te necesito, ay, no puedo parar, quiero más, Dios que rico, me he chorreado por ti.
