Aun sonrió a solas, mientras la piel de mi rostro se enrojece.
Quiero llenar nuestra historia con experiencia como la que vivimos ayer, ver tu cara segura ante la vista de personas desconocidas, nuestros cuerpos despojados completamente desnudos
Cierro mis ojos por un instante al sentir mi conchita húmeda, tengo ganas de tu sexo, los recuerdos asaltan mis pensamientos y violan la tranquilidad de esta mañana.
Mmm, recuerdo los cuerpos, poco iluminados, de la pareja que se encontraba al rincón de la sala, ella en cuatro sobre la poltrona dejando ver sus grandes y redondos senos, su culo apretadito anhelando ser tomado, solicitud a la que su acompañante respondió, metiéndole toda su chimbo. Mmm… te decía al oído, ¡como quero sentirlo! me introdujiste uno, dos dedos en mi conchita, mientras observábamos allí parados el vaivén de los cuerpos, la erección de tu pistón y mis chorros ante tanto cachondeo.
A nuestro lado esas dos bellas mujeres dándose placer entre ellas, ver ese coño rosado, caliente y húmedo mientras su compañera de gran culo le pasaba su lengua mmmm, le chupaba su gallito. Sentía cómo las mirabas, querías meterle tu coño.
No sabias donde mirar, tanto sexo en tan pequeño espacio. Frente a nosotros en la silla un trio, sin límites entre ellos. Ella chupando la pija de uno mientras el otro la penetraba y golpeaba sus pechos. La tomaron del pelo y la pusieron sobre uno de ellos, mientras este la penetraba con fuerza su conchita, el otro la culiaba. Sus cuerpos me excitaban.
Allí estaba, cachonda y ganosa, tú detrás de mí, tocando mis tetas y mi conchita. Podía sentir tu polla dura y no pude resistirme.
Me arrodillé y suavemente en mi boca tu pene introduje, ¡mmm como está de grande y dura! sentía el ardor de pasión en la sala, cuerpos sudados, gemidos, gritos de éxtasis, invadían mis oídos, mmm.
Allí estaba, acurrucada chupando tu pija y dándome placer con mis dedos, pero no pude rechazar esa lengua mojada que me ofrecía nuestra compañera de lado. Mmm deje que habitara en mí, que explorará cada pared y rincón de mi coño.
Me excitaba aun más, al intentar ver el cuadro visto desde arriba, me imaginaba ¿cómo me veías desde arriba?. Yo chupándote tu verga acurrucada mientras esa bella chica lamia mi coño y dejaba al descubierto frente a ti esas tetas paraditas pidiendo ser apretadas. Su vulva necesitaba ser una vez más explorada y así lo entendió su compañera quien le introdujo su vibrador.
Te vi, y entendiste que solicitaba tu presencia, había que ayudarles ante la falta de un hombre, queremos tu chimbo, todo, así duro y grande.
Te acostaste mientras me indicaste que me sentara introduciéndome tu pilón, mmm, mientras mi compañera se sentaba entre tu cara para poder ser accedida con tu lengua, quede cara a cara con ella y no pudimos evitar comernos a besos, mientras nos tocábamos mutuamente nuestras tetas. Pero querías más y con tus manos tocabas la chimbita de la morena, buscando su culo, deseabas metérselo, mmm.
Pusiste en cuatro a la morena introduciéndole tu verga por su huequito, no sin antes besarla una y otra vez, como quien adora lo que sabe se va a comer.
Mmm, gemía ella ante la penetración de sus nalgas, mi compañera y yo mientras tanto nos comíamos ante tus ojos desenfrenadamente.
¡Quiero chulearte mi perra bandida! me dijiste, sentía cómo lograba el orgasmo al sentirme tan deseada, acostada abrí y levante mis de piernas, lo metiste fuerte y lentamente, el vaivén hizo que eyacularas mientras brotaba en mi fuente de placer.
Quiero volver nuevamente, me llevas?
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