lunes, 27 de febrero de 2012

TU MALDAD, MI ADICCIÓN

Me llamas una vez llego a casa para avisar que hoy no podemos vernos, la junta con tus colegas extranjeros se extenderá hasta largas horas de la noche.

Aunque no tenía un segundo plan para la noche, ya mi cuerpo se preparaba para una gran fiesta. “no te inquietes amor, mañana podemos salir y divertirnos como siempre”… “yo, llamaré a Amanda o tal vez aproveche el tiempo para avanzar en unos informes que debo presentar ante los representantes de Chicago”… “adiós amor…”.

Me dirigí una vez terminé tu llamada a mi closet, quería iniciar una inolvidable juerga para mi sexo. Despacio comencé a bajarme de mis tacones rojos, retirar mis jeans y la blusa blanca. Allí estaba, mojada acompañada de mi ropa interior blanca de encaje, pero antes de iniciar a explorar los rincones de mi humanidad, quería estar con algo más apropiado y motivador para mí imaginación.

Abrí mi cajón privado y saque ese vibrador azul que tantos favores me ha hecho, unas medias negras de liguero, un sujetador que permitía observar mis pezones erguidos ante tanto deseo, unos panti negro los cuales tenían la puerta a la gloria perfecta para mi verga de principado.

Allí estaba en mi cama, abierta explorando cada rincón de mi coño, dándome placer, soñando que era tu verga la que ingresaba cortándome la respiración, haciéndome quejar ante mis llegadas. Aaahhh, una y otra vez entraba, lo saco y me lo meto en mi boca, es tu chimba amor la que quiero lamer. Vuelvo una vez más, deseo romperme…

Mi cuerpo se movía, sentía toda la pasión que tu cuerpo me ofrecía, estabas allí, te sentía conmigo, me desprendí de mi sujetador dejando mis tetas al alcance de mi mano, mientras que la otra seguía en su función exploradora.

No te sentí llegar, tan sólo sentí que delicadamente retirabas de mi mano mi juguete azul, para remplazarlo con tu lengua, sentía como trabajaba de arriba hacia abajo, de bajo hacia arriba, terminando con un fuerte chupadito en mi vulva, mmmm me la metes, la sacas, sentía la saliva inundar mi coño. Te quería adentro, más y más adentro. Corriste aún más la tira de mi panti, necesitabas más espacio para trabajar.

Yo quería más, no quería nada sobre mi cuerpo, así que magistralmente me retire todo lo que llevaba mientras que chupaba tu chimbo grande, duro. Lo introducía dentro de mi boca, lo me lo metía y lo sacaba y con mi mano me ayudaba para sentirlo, quiero todo sin salir de mí, una y otra vez, mmm, mi lengua hacia remolino dentro de mí, mientras asentabas con tu voz, estabas súper excitado, lo sentía. Estabas feliz de tenerme allí a tus pies, saboreando tu sexo.

¡Jodeme, jodeme! Te imploraba, quiero tu culo rico..  esas fueron tus palabras. Me has volteado a la orilla de la cama y me has besado mi huequito, ese que sabía en pocos minutos seria violentado por ese chimbo gigante que ansiosa esperaba.

No podía, estaba a estallar, cuando fuertemente me introdujiste tu verga, mmm me duele, me gusta, dame.. dame por culo amor, viólame, rómpeme, demuéstrale que es tuyo…

Mientras me culiabas, golpeabas fuertemente mis nalgas con tus manos, podía imaginar las marcas rojas sobre ellas,y ello me excitaba más.

Brotaban de mi cascadas de líquido, que te demostraban lo feliz que me hacías.

Me haces girar para que me suba de espalda en ti. Mi cabello caía sobre tu cara mientras mi culo seguía siendo penetrado, como excavadora en busca del elixir perdido y tanto anhelado. Mmmm uuuia. No podía más pero quería más chimbo….

Me acostaste boca arriba, lo que te permitía verme mis tetas aun paradas desafiando tu boca, tus manos; mi chimbita roja envidiosa y deseando ser penetrada. Pero querías castigarme y saciar tus ganas de culito.

Introdujiste tu verga nuevamente en mi hoyito y mi vibrador en mi vagina, no podía creerlo mi cuerpo se movía como potra salvaje ante tus acciones.

“Hp uffff”… sacaste tu chimbo para que viera la leche que había hecho brotar en ti, poco a poco en mi rostro caía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario